El futuro del Estado de excepción en Bolivia es incierto
Este miércoles, el ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, compartió su opinión sobre la situación actual del Estado de excepción en Bolivia, sugiriendo que si persisten las protestas y bloqueos, sería necesario ampliarlo.
Aramayo subrayó que el Estado de excepción está vigente desde el 20 de junio, con una duración de 90 días, lo que significa que se extenderá hasta el 18 de septiembre. Según su evaluación, el mantenimiento de este estado es crucial para preservar el orden y la legalidad ante acciones que podrían poner en riesgo la democracia.
El funcionario expresó que, aunque el gobierno no criminaliza la protesta, se ha establecido el Estado de excepción para salvaguardar el abastecimiento de bienes esenciales como combustibles y alimentos. Esto responde a un contexto de terrorismo político y narcoterrorismo que afecta al Estado.
Aramayo también mencionó que varios sectores han anunciado movilizaciones en los días venideros, especialmente al finalizar el Estado de excepción, para manifestarse en contra del Decreto Supremo 5676, que elimina la subvención para grandes consumidores de diésel.
El Gobierno ha implementado el Estado de excepción humanitario para garantizar el abastecimiento de combustibles, de alimentos, y porque además ha quedado en evidencia que estamos en una situación de terrorismo político, de narcoterrorismo contra el Estado.