Nadia Beller critica al Gobierno por vínculos con Cerimedo
La abogada Nadia Beller, quien ha sido víctima de un intento de feminicidio, ha intensificado sus críticas hacia el Gobierno de Rodrigo Paz. Ella sostiene que el consultor argentino Fernando Cerimedo mantiene lazos con autoridades del Ejecutivo y que estos vínculos se han fortalecido a través de intervenciones en el sistema judicial.
Durante sus declaraciones, Beller mencionó que las afirmaciones de Cerimedo sobre su relación con el Presidente evidencian una posible coordinación entre ambos. Según ella, esto no solo representa una defensa pública para el consultor argentino, sino que también podría interpretarse como una "injerencia política" que compromete la justicia en Bolivia.
Asimismo, Beller se mostró escéptica ante las denuncias de Cerimedo, quien ha buscado apoyo en organismos internacionales, argumentando que en realidad este ha gozado de protección política. A su juicio, estas acciones demuestran una complicidad directa con el presidente Paz.
El contexto de sus declaraciones también incluye la mención de una llamada entre Roxana Lizárraga, exministra y madre de los hijos del abogado de Cerimedo, y Gilda Céspedes, quien era jefa de gabinete de Paz. Según Beller, esta comunicación fue solicitada para intervenir en el caso que involucra a Cerimedo, lo cual acentúa su acusación de injerencia política.
Ramiro Vega, el abogado de Cerimedo, ha respaldado las posturas de Beller al sugerir que este ataque mediático en su contra busca desviar la atención de la verdad sobre el caso. Vega ha señalado que Cerimedo decidiera actuar sin representación legal, lo cual contrasta con las decisiones del juez que continuó el proceso en ausencia de defensa.
Cabe destacar que el propio Gustavo Paz reconoció que Cerimedo tuvo un rol en su campaña electoral, aunque negó cualquier relación laboral formal. En contraste, Beller ha presentado evidencia que, según ella, desvincula esta afirmación, sugiriendo que Cerimedo tenía acceso a espacios del Gobierno, lo cual está siendo investigado por la Fiscalía.
La controversia sigue desarrollándose mientras Cerimedo permanece bajo detención preventiva y las indagatorias continúan, reflejando un entorno de tensión entre la política y la justicia en Bolivia.