La transformación de Bolivia en un país urbano
Comprender Bolivia implica estudiar su población y los lugares donde decide vivir y trabajar. Este análisis se enriquece al considerar los datos de seis censos realizados desde 1950 hasta 2024, lo que permite reflexionar sobre las decisiones humanas que han dado forma al país.
Desde la Revolución Nacional que modernizó el antiguo Estado feudal, hasta la Participación Popular, que permitió la territorialización del poder, se ha evidenciado una clara preferencia de la población por las ciudades. Actualmente, el 80% de los bolivianos reside en áreas urbanas, y la reciente actualización del censo, realizado el 23 de marzo de 2024, refuerza esta tendencia.
Estructura urbana de Bolivia
Bolivia se puede resumir en tres grandes áreas: tres regiones metropolitanas, seis capitales departamentales que no pertenecen al eje central, y ocho municipios con más de 50,000 habitantes que han logrado un desarrollo económico notable. Ejemplos de estos municipios son Riberalta, Yacuiba, San Ignacio de Velasco, entre otros.
Es relevante destacar cómo estos ocho municipios han prosperado sin estar en las principales regiones urbanas ni ser capitales, lo que desafía percepciones sobre el desarrollo económico en Bolivia. Las dinámicas migratorias y económicas son claves para entender este fenómeno.
Para enfrentar los desafíos de la geografía nacional, se propone la creación de Ciudades Intermedias, con políticas públicas que mejoren los servicios básicos, transformándolas en nodos de producción y articulación. Se han identificado 25 municipios como estratégicos para este desarrollo, entre ellos Camiri, Ascensión de Guarayos y Uyuni.
Dada la proyección de que para 2034 el 90% de la población boliviana vivirá en ciudades, es esencial promover un debate nacional sobre cómo gestionar un territorio de 1 millón de km² con áreas despobladas y fronteras desprotegidas. Además, el 70% de los municipios con menos de 20,000 habitantes carecen de servicios básicos como hospitales de segundo nivel.
Los retos que enfrenta Bolivia son apasionantes y requieren atención inmediata, especialmente en la planificación urbana y rural para garantizar un desarrollo equilibrado y sostenible.