El paro del transporte en Bolivia muestra divisiones y el Gobierno busca diálogo
La Confederación Sindical de Choferes de Bolivia ha llamado a un paro nacional de transporte para este lunes, pero la respuesta ha sido desigual. En Tarija, por ejemplo, el autotransporte 15 de Abril ha decidido no participar, mientras que en otras localidades algunos sectores han confirmado que operarán con normalidad.
En ciudades como La Paz, El Alto y Cochabamba, los servicios de transporte se mantendrán activos. En contraste, en Santa Cruz, las cooperativas de transporte urbano han decidido adherirse al paro, aunque hay organizaciones que se han distanciado de esta medida.
Este paro se origina a raíz del descontento por el nuevo esquema de precios del diésel, tras la eliminación de la subvención, lo que ha llevado a las organizaciones del transporte a cuestionar su impacto en los costos operativos.
Ante la situación, el Gobierno ha implementado un operativo de seguridad que involucra a más de 900 efectivos policiales y militares, con el objetivo de prevenir desórdenes en La Paz. El coronel Ricardo César Terrazas ha mencionado que este plan tiene un enfoque preventivo y está en marcha desde hace aproximadamente dos semanas.
Simultáneamente, el Ejecutivo ha convocado a los representantes del transporte a una reunión el martes 29 de septiembre, para discutir la eliminación de la subvención del diésel y otros temas relevantes. Esta cita se llevará a cabo en el Centro de Comunicaciones de La Paz y contará con la presencia de varios ministros, incluida la autoridad de Hidrocarburos.
En cuanto al nuevo mecanismo de cálculo del precio del diésel, implementado a través del Decreto Supremo 5716, aún no se ha definido completamente. Este decreto establece un precio regulado de Bs 17,95 por litro, pero la estructura de costos que determinará este precio necesita ser precisada por el Ministerio de Hidrocarburos.
La forma en que se ajustarán los precios en el futuro también es un aspecto que está pendiente, ya que el mecanismo incluye variaciones basadas en precios internacionales, lo que puede afectar a los costos de operación del transporte en el país.