Roger Mariaca reafirma su compromiso con la justicia en medio de acusaciones
El fiscal general del Estado, Roger Mariaca, se enfrenta a críticas tras la suspensión de su visa por parte del gobierno de Estados Unidos, que lo vincula con el narcotráfico. En su defensa, Mariaca ha rechazado las acusaciones y se ha comprometido a continuar con las investigaciones sobre los casos Cerimedo y narcomaletas, entre otros.
Mariaca destacó que las acusaciones no solo ponen en duda su trayectoria profesional, sino que también afectan la independencia de las instituciones bolivianas. En su primera declaración luego de la suspensión de la visa, afirmó que esta medida está relacionada con las indagaciones que lleva a cabo el Ministerio Público.
En respuesta a la presión desde la Asamblea Legislativa para que deje su puesto, el fiscal general defendió su inocencia y solicitó que se esclarezcan las denuncias en su contra. "No puedo permitir que mi carrera y mi trayectoria sean afectadas sin que exista la posibilidad de que los hechos sean esclarecidos", manifestó Mariaca.
La situación ha suscitado un debate en los círculos políticos, donde la Asamblea, que hizo la designación de Mariaca, ha pedido su renuncia por las acusaciones de narcotráfico. Estas alegaciones reflejan un contexto complicado en la relación entre Bolivia y Estados Unidos, en el que los funcionarios bolivianos se ven involucrados en el marco de la lucha contra el narcotráfico.
Mariaca concluyó su declaración subrayando que no tolerará que su familia sea arrastrada a este tipo de controversias. Su firme postura refleja no solo su defensa personal, sino también una defensa de la soberanía de las instituciones bolivianas en el ámbito internacional.
A medida que se desarrollan los acontecimientos, el impacto de estas acusaciones en la política boliviana y en la percepción pública del fiscal general será un tema de seguimiento constante en los próximos días.