Un enfoque innovador para el tratamiento del Chagas
Un estudio clínico realizado en Bolivia ha propuesto un tratamiento más eficiente para la enfermedad de Chagas, reduciendo el tiempo de tratamiento a 30 días en lugar de los 60 establecidos, y disminuyendo la dosificación diaria de benznidazol de dos a una toma. Este enfoque busca simplificar el tratamiento de la infección crónica por Trypanosoma cruzi, el parásito causante de la enfermedad.
El ensayo, denominado Teseo y correspondiente a la fase 2 de la investigación, involucró a 450 adultos de Cochabamba, Tarija y Sucre. Su objetivo fue evaluar la posibilidad de reducir el tiempo y la frecuencia de los tratamientos sin comprometer su efectividad y al mismo tiempo mejorar la tolerancia del paciente a los medicamentos.
La enfermedad de Chagas, que puede permanecer asintomática durante largos períodos, afecta a más de 7 millones de personas en América Latina, según la Organización Mundial de la Salud. En Bolivia, se estima que 2.172.371 personas están infectadas en regiones como los valles interandinos, el Chaco y la Amazonía.
La transmisión de la enfermedad se produce principalmente a través de las heces de la vinchuca, que pueden entrar en contacto con heridas o mucosas. Asimismo, hay otras formas de contagio, como la transmisión de madre a hijo durante el embarazo.
En el estudio participaron investigadores de Bolivia, España, Estados Unidos y otros países, bajo la coordinación del Centro de Estudios y Desarrollo de la Salud de Cochabamba, el Instituto de Salud Global de Barcelona y la Universidad de Texas en El Paso. Los resultados fueron publicados en la revista The Lancet Infectious Diseases.
Los hallazgos revelaron que el nuevo régimen, con una toma diaria de 150 miligramos de benznidazol durante 30 días, mantuvo una eficacia similar al tratamiento estándar, con un 94% de los participantes libres del ADN del parásito al final del seguimiento, comparado con el 95% del grupo que siguió el esquema prolongado.
Además, la tolerancia al tratamiento fue notablemente mejor en el grupo de 30 días, con un 37% de efectos adversos reportados, en comparación con el 60% del esquema extendido. Este cambio no solo beneficia la experiencia del paciente, sino que también permite optimizar la cantidad de medicamento utilizado.
La investigadora Cristina Alonso-Vega, una de las autoras del estudio, resaltó que estos resultados apuntan hacia un tratamiento "más corto, mejor tolerado e igual de eficaz" para quienes padecen infección crónica por T. cruzi.