Creación de juzgados especializados en corrupción y crimen organizado
El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) ha decidido establecer juzgados especializados en corrupción y crimen organizado, como parte de una reorganización del sistema penal en Bolivia. Esta medida busca mejorar la atención de estos casos complejos en el país.
Romer Saucedo, presidente del TSJ, informó que la Sala Plena ha aprobado dos acuerdos que permitirán esta refuncionalización. "Se han creado juzgados que se encargarán específicamente de los delitos anticorrupción y del crimen organizado", declaró Saucedo.
Esta decisión responde a la necesidad de una adecuada gestión del Órgano Judicial y prevé la selección de jueces especializados, priorizando el departamento de Santa Cruz. Se espera que estos jueces se dediquen exclusivamente a este tipo de delitos, lo que permitirá una atención más efectiva.
Los jueces que no estén asignados a estos nuevos juzgados serán redistribuidos para atender causas ordinarias y temas relacionados con la violencia de género. Además, Saucedo indicó que el Consejo de la Magistratura deberá emitir nuevos títulos para formalizar la especialización de los jueces.
En Santa Cruz, donde funcionaban 28 juzgados de instrucción, esta reestructuración permitirá un enfoque más específico en los casos de corrupción y crimen organizado, reduciendo su anterior capacidad de atención en otras materias.
A su vez, se contemplan esfuerzos para fortalecer la capacitación de los nuevos jueces mediante cooperación internacional, que busca optimizar la formación académica necesaria para abordar estos delitos.
Por último, el presidente del TSJ anunció que la Unidad de Transparencia se desplegará en Santa Cruz para supervisar las actuaciones judiciales, asegurando el envío de antecedentes a instancias disciplinarias si fuese necesario. "Nuestra Sala Plena está comprometida con la mejora de la administración de justicia", concluyó Saucedo.
Objetivos de la nueva estructura judicial
- Crear juzgados especializados en corrupción y crimen organizado.
- Seleccionar jueces con perfiles especializados, especialmente en Santa Cruz.
- Redistribuir jueces para atender casos ordinarios y violencia de género.
- Fortalecer la capacitación de los nuevos jueces con cooperación internacional.