Crisis de cohesión en la Asamblea: tensiones y desafíos internos en Libre
La situación actual en la Asamblea ha puesto a prueba la estabilidad de las alianzas políticas, con conflictos que surgen de acusaciones de transfugio y prebendalismo que están fracturando la cohesión de los bloques opositores.
El clima de tensión se intensifica en el marco de los debates relacionados con leyes urgentes y créditos externos que son impulsados por la administración del presidente Rodrigo Paz. Esta crisis se acentuó cuando, a mediados de agosto, Tomasa Yarhui, líder de la bancada opositora en el Senado, denunció un intento sistemático de fragmentar los tradicionales bloques.
Las diferencias dentro de la alianza se hicieron evidentes cuando el jefe de bancada en Diputados, Rafael López, desacreditó las acusaciones de prebendas, argumentando que las discrepancias se debían a una "simple descoordinación parlamentaria".
López aclaró que la discordia en la bancada surgió tras el nombramiento de la jefatura en el Senado y que no se puede hablar de deslealtad legal si no hay una directriz formalmente establecida.
En un giro reciente, la designación de Ronald Toro Gonzales, exdirigente de Libre, como nuevo director de la Dirección General de Registro, Control y Administración de Bienes Incautados, ha generado una reacción adversa por parte de Yarhui, quien se opone a cualquier alianza con el Ejecutivo y ha demandado una investigación al respecto.
Las tensiones alcanzaron un nuevo nivel con la denuncia de la abogada Nadia Beller, quien habló de un supuesto esquema de "sobresueldos" de 5.000 dólares mensuales que beneficiaría a 28 legisladores para asegurar el apoyo a proyectos del Ejecutivo.
Este ambiente de desconfianza ha llevado a que algunos miembros de la oposición califiquen las acciones de sus pares como traiciones a la voluntad popular, solicitando que aquellos que no se alinean con las directrices del partido devuelvan sus curules.