El fenómeno de El Niño provocará temperaturas extremas en Tarija
El fenómeno climático de El Niño comenzará a tener un impacto notable en Tarija a partir de octubre, con proyecciones de temperaturas que superan lo habitual. Según Sergio Altamirano, técnico del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (SENAMHI) en Tarija, se espera que durante el último trimestre de 2026, particularmente entre octubre y diciembre, las temperaturas se eleven considerablemente, así como las precipitaciones y condiciones de sequía, sobre todo en el Chaco.
Las temperaturas en Tarija, que normalmente oscilan entre 30 y 33 grados centígrados en primavera y verano, podrían alcanzar cifras entre 35 y 38 grados en este contexto de El Niño. Altamirano subraya que estos incrementos no serán homogéneos a lo largo del departamento, ya que en los valles se prevén olas de calor acompañadas de algunas lluvias, mientras que en el Chaco las condiciones serán más secas.
Impacto en la agricultura y ganadería
La variabilidad de las precipitaciones también es motivo de preocupación. Altamirano menciona que en algunas áreas, como en Bermejo, se anticipan lluvias por encima de lo normal, aunque el Chaco podría experimentar un déficit significativo. Este clima extremo podría afectar directamente la disponibilidad de agua, la producción agropecuaria y las condiciones de la ganadería en Tarija.
El período de máxima intensidad de El Niño se espera que se extienda desde octubre de 2026 hasta enero de 2027, aunque se mantendrá una vigilancia atenta incluso después de esa fecha. Actualmente, existe un umbral de anomalía de 1,8 °C, con proyecciones que podrían superar los 2,4 °C, lo cual se relaciona con eventos de El Niño de gran magnitud.
A nivel internacional, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha confirmado que El Niño está consolidándose y se prevé que se intensifique hacia finales de 2026. La probabilidad de que este fenómeno persista hasta febrero de 2027 es casi del 100%. El OMM alerta sobre los riesgos de fenómenos extremos que pueden surgir de un episodio fuerte de El Niño, como olas de calor y sequías, lo que resalta la necesidad de seguir de cerca las condiciones climáticas en Bolivia.