El Gobierno busca soluciones para el conflicto en Yapacaní
Este martes, Hernán Paredes, viceministro de Régimen Interior y Policía, junto a Víctor Hugo Blacut, vicepresidente de YPFB, arribaron a Yapacaní, a aproximadamente 124 kilómetros de Santa Cruz de la Sierra, para abordar el inminente bloqueo de la carretera hacia Cochabamba, en respuesta al Decreto Supremo 5676.
La reunión tuvo lugar en la Federación Intercultural de Productores Agropecuarios, donde los representantes del Gobierno se encontraron con los sectores que se encuentran movilizados. Este decreto aumentó el precio del diésel de Bs 9,80 a Bs 18 por libro para los "grandes consumidores", lo que ha sido señalado por los productores como un factor que encarecerá sus costos de producción.
Durante el diálogo, Paredes propuso tres medidas para mitigar la situación: asegurar el suministro de diésel en las áreas productivas, apoyar la instalación de una refinería en Yapacaní y acelerar la autorización de una estación de servicio que se encuentra en espera desde hace más de dos años.
El viceministro también afirmó que la provisión de combustible contará con controles para prevenir su desvío hacia actividades ilegales, como el narcotráfico y el contrabando. Además, anunció el envío de una o dos cisternas para probar el sistema de distribución en las cercanías de los campos de producción.
Paredes reconoció la necesidad de modificar el decreto, manifestando: “también lo rechazo. Creo que tiene que haber una modificación para que se permita tener diésel a un precio competitivo”. Anunció la creación de una nueva norma que será "inclusiva" y que permitirá a más sectores poder importar combustibles, promoviendo así la competencia entre proveedores.
Asimismo, destacó que YPFB debe aumentar la capacidad de producción de sus refinerías, que actualmente operan entre el 18% y el 20% de su capacidad total. Sin embargo, no se precisó un nuevo precio ni la fecha en que se implementará la modificación del decreto.
Juan Ramos Alanís, alcalde de Yapacaní, expresó que los productores prefieren encontrar una solución a través del diálogo. Afirmó que, si bien nadie desea bloquear, están dispuestos a hacerlo si es necesario, aunque un acuerdo podría evitar que eso ocurra.
La reunión se lleva a cabo bajo estrictas medidas de seguridad, con la presencia de policías y militares de la Octava División del Ejército, que fueron desplegados en las cercanías de Yapacaní. El comandante departamental de la Policía, David Gómez, informó que el contingente cuenta con equipos antidisturbios para garantizar la libre circulación en la zona.
Este operativo se realiza en el marco del estado de excepción que fue declarado el 20 de junio y que se extiende hasta el 20 de septiembre, donde se prohíben bloqueos y se restringen las concentraciones masivas sin autorización de los ministerios de Gobierno o Defensa.
A medida que avanza la negociación, se busca llegar a un entendimiento que permita calmar las tensiones y garantizar el abastecimiento necesario para la producción en la región, fundamental para la economía local.