Transportistas de Valles Cruceños amenazan con bloqueos por mal estado de carreteras
El Bloque de Transportes Unidos de los Valles Cruceños ha manifestado su intención de realizar un bloqueo indefinido de las carreteras si el Gobierno no responde a sus solicitudes sobre el deterioro de la infraestructura vial. Esta decisión se formalizó en un voto resolutivo que fue aprobado el 15 de septiembre, donde el sector exige atención inmediata a varios tramos viales y claridad en la utilización de los recursos destinados a emergencias en las vías.
Entre las principales vías afectadas se encuentran las carreteras Km 13–La Guardia–Comarapa y Mataral–Vallegrande, consideradas esenciales para la conexión entre los municipios de esta región. Además, los transportistas reclaman que las autoridades nacionales rindan cuentas sobre el uso y la ejecución de los fondos asignados para solucionar las emergencias de la red vial.
Esta advertencia se produce dos días después de que la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) realizara una inspección en Petacas y el puente Playón, en la Ruta Nacional 7, junto a representantes del sector transporte. En la oportunidad, la ABC anunció que se proseguirán los trabajos de estabilización del terreno y se incrementará la limpieza de alcantarillas, cunetas y canaletas antes del inicio de la temporada de lluvias.
El reclamo por el estado de las carreteras no es nuevo, ya que en abril el Gobierno había prometido un desembolso de 127 millones de bolivianos para atender las áreas más críticas de la ruta que conecta los Valles Cruceños, además de comprometerse a reforzar las obras de emergencia. En junio, la ABC también comunicó la asignación de recursos para otros tramos importantes, como Comarapa–La Palizada–Mataral–Vallegrande y Mataral–La Angostura–Km 13.
Mientras esperan respuestas del Ejecutivo, los representantes de los transportistas han marcado un plazo de 48 horas para una posible reunión con las autoridades. De no obtener respuesta, están listos para iniciar el bloqueo, lo que podría interrumpir una de las principales rutas de conexión entre Santa Cruz y los Valles Cruceños.