Zabaleta se defiende en el caso de los radares y afirma que enfrentará a la justicia
Javier Zabaleta, quien fuera ministro de Defensa, ha rechazado las acusaciones que apuntan a un daño económico que supera los Bs 1.478 millones en el llamado caso Radares. Según él, la mayoría de los equipos instalados en los aeropuertos de Bolivia están en funcionamiento.
Zabaleta declaró que si las autoridades deciden procesarlo, él está dispuesto a enfrentar las consecuencias. "Si van a querer meterme a la cárcel, vamos a ir, pues vamos a ir", expresó, refiriéndose a las presuntas irregularidades en la adquisición e implementación de sistemas de radar durante su gestión.
El exministro destacó que el sistema de radares abarca más de 20 localidades y puntos de comunicación. Sin embargo, criticó la falta de claridad del Ministerio de Defensa respecto a la situación de los equipos que no están operativos, sugiriendo que podría haber causas como sabotajes o problemas técnicos.
Zabaleta mencionó que hasta el momento no ha recibido ningún requerimiento para declarar en la investigación, aunque aseguró que está dispuesto a colaborar. Considera que el caso tiene tintes políticos y que, de haber encontrado irregularidades durante su gestión, habría detenido el proyecto y denunciado los ilícitos.
Defendiendo la implementación del sistema de radares, Zabaleta reiteró que las acusaciones de daño económico son infundadas. Sin embargo, reconoció que su versión debe ser contrastada con los informes que se están recabando para la investigación.
Por último, Zabaleta advirtió que no tolerará ningún intento de extorsión por parte de fiscales o policías en relación con el caso. La investigación está en curso y serán los organismos pertinentes los encargados de determinar si existieron irregularidades y quiénes podrían ser responsables.